El poder de la soledad

Quítate el chándal, salta del sofá y saca la agenda, hay mucho por hacer.
Women's Health -
El poder de la soledad
El poder de la soledad

¿Alguna vez has tenido ganas de ir al cine, ver una exposición o salir a cenar a un restaurante de moda y has rechazado la idea, simplemente, porque no podía acompañarte nadie? Pues has tomado la decisión errónea, porque realizar este tipo de actividades en solitario tiene múltiples ventajas. Así que, ya sabes, la próxima vez que te apetezca un plan... ¡hazlo contigo misma!

Un cambio de ciudad repentino puede reducir tu lista de contactos más de lo que te gustaría, pero esta no es razón para encerrarse en casa si no tienes acompañante con el que disfrutar de una determinada actividad. Si finalmente decides llevarla a cabo sin nadie, no lo hagas resignada, alégrate, porque los beneficios de organizar planes en solitario son muchos. Según el Journal of Consumer Research cuando vamos a un museo solas disfrutamos más de la experiencia que cuando hacemos la visita en pareja. Y que no te preocupe ser juzgada, la impresión que causan quienes viven así su soledad es la de personas abiertas y curiosas. Pero no solo hablamos de hacer actividades culturales, ir a cenar sola es una tendencia en alza. La plataforma de reservas en restaurantes Dimmi registró una subida del 47% en las reservas para una sola persona entre 2014 y 2016, una cifra nada despreciable. Y, según datos de TripAdvisor, las australianas son las mujeres más independientes; de hecho, el 60 % de las encuestadas acerca de este tipo de experiencias en solitario dijo que les había ayudado a ser más autosuficientes. “Realizar actividades en solitario favorece nuestro crecimiento personal, fomentando la independencia, la autoestima y la tolerancia a la frustración entre otras muchas ventajas”, afirma la psicóloga Sonia García.

Los expertos estiman que esto también es bueno para nuestras relaciones con los demás, para desarrollar la creatividad y para ser mejores en el trabajo, porque el tiempo que pasamos solos es reparador. “La soledad nos permite conocernos mejor, ser conscientes de las cosas que preferimos hacer en compañía y cuáles no, y nos proporciona momentos para reflexionar sin que nos distraigan factores que no están bajo nuestro control”, puntualiza la psicóloga.

¿Convencida? Anota en el calendario una cita contigo misma. Algunas mujeres acostumbradas a pasar tiempo solas nos cuentan los beneficios que experimentan.

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SESIÓN DE CINE “Ir sola es algo que todo el mundo debería probar. Para mí, como aficionada y antigua estudiante de cine, entrar en una sala sin más compañía que la entrada es algo normal. Siempre recuerdo cuando fui a ver The Free of Life. Sola en mi butaca ante tal despliegue de belleza, entendí que esa era la mejor manera de disfrutar de aquella simbiosis película-espectador. Lloré y reí sin rendir cuentas a nadie más que a la gran pantalla”, recuerda Lola Chavero, licenciada en Comunicación Audiovisual.

DE SHOPPING “Para mí, ir de compras sola significa tener un momento de libertad, de intimidad y de relax. Te permite olvidarte de todo por un rato y dedicarte única y exclusivamente a ti. Ni siquiera necesitas comprar, puedes ir a imaginar mil combinaciones distintas. Cuando vas con otra persona compartes risas y opiniones, pero realmente no estás dedicada al shopping”, señala Paula Callejo, autora del blog de moda Fashion in Heaven.

CÓMETE EL MUNDO (TÚ SOLITA) “Cuando almuerzo o ceno sin compañía lo hago más pausadamente. No tengo prisa en engullir cada plato por vergüenza a estar sola en una mesa; al contrario, soy capaz de centrarme más en lo que estoy probando, degustar con calma y concentrarme en los aromas y los sabores de una manera más intensa. Tomo notas con más tiempo y hago mis fotos con tranquilidad. Creo que mantener una conversación con tu acompañante te hace perder parte de esa concentración, necesaria para entender la propuesta gastronómica del restaurante en el que estás”, afirma Cristina R. Bareño, periodista y autora del blog De menú en menú.

ESCAPADA PARA TI “Viajar sola ha sido un gran descubrimiento. No solo me ha hecho darme cuenta de que me las puedo arreglar en todo tipo de situaciones (algo de lo que dudaba al principio), sino que he descubierto que me gusta muchísimo. Estar a solas contigo misma hace que te abras más a lo que ocurre a tu alrededor. Tienes los sentidos al máximo de su capacidad, hablas con más gente y eso hace que vivas el viaje incluso con más intensidad. Por otro lado, me ha hecho darme cuenta de la cantidad de mujeres que somos viajando en solitario, creo que hay más que hombres”, nos cuenta desde Filipinas Claudia Rodríguez, autora del blog de viajes Solo ida.

APÚNTATE A CORRER "Correr sola una carrera me ha enseñado a ser constante y a esforzarme para superarme. Me ayuda a conocer mi cuerpo, saber cuándo tengo que aflojar o cuando puedo salir de la zona de confort. Aunque estés rodeada de multitud de personas, corres sola, por eso la cabeza es muy importante, porque te ayuda a tirar, te hace más fuerte mentalmente. Pero, sin duda, lo mejor de una carrera es poder vivirla, cuando cruzas la línea de meta la sensación es ¡increíble!", comenta la runner Sabina Matesanz.

EXPOSICIONES, MUSEOS… “Cuando llegué a Madrid, vi que tenía un montón de cosas por conocer. Los amigos de la universidad no compartían mis intereses, así que si me apetecía visitar una exposición o un museo, tenía dos opciones: ir sola o quedarme con las ganas. Elegí lo primero y aprendí a disfrutar de este tipo de ocio de otra manera, más intensa”, recuerda Lucía Fernández, artesana.

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