7 formas de ganarte a tu jefe

O sobre el arte de conseguir lo que quieres en el trabajo sin ser una "pelota"
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7 formas de ganarte a tu jefe
7 formas de ganarte a tu jefe

Llegar temprano y quedarse hasta tarde, presentarse siempre como voluntaria para los nuevos proyectos… todas estas cosas están muy bien y siempre suman puntos a tu favor, pero si lo que de verdad quieres es impresionar a tu jefe, tienes que probar estos 7 consejos. ¡Funcionan!

Porque llevarse bien con tú jefe a veces puede ser (muy) complicado y, siendo realistas, dependiendo de la relación que tengas, puedes ganar o perder muchas oportunidades laborales. Aprende cómo conseguir lo que quieres en el trabajo y, ¡triunfa!

1. Conviértete en su miniyo
Imitar el estilo de trabajo de tu jefe es una de las mejores maneras de conseguirlo.  Si adoptas sus costumbres podrás anticiparte más fácilmente a sus pensamientos y necesidades, y así ganarás puntos. Además le podrás mostrar que tus habilidades son equivalentes a las suyas. Por ejemplo, si a tu jefa le gustan los mails cortos no te enrolles cuando le tienes que enviar uno, se breve y concisa. Y si por el contrario, es una persona perfeccionista a la que le gusta saber hasta el mínimo detalle, trabájate más los mails y no te dejes nada por contar. La clave está en conocer a tu superior y darle justamente lo que ella quiere.

2. Sé su fuente de inspiración
Los jefes a menudo se preguntan cuál es el estado de ánimo de sus trabajadores, qué piensan sobre el funcionamiento de la empresa, si ha habido algún cambio con el que no estén de acuerdo… y lo cierto es que, los puestos más altos de las empresas son los que menos retroalimentación de información reciben de los otros puestos de trabajo. Así que tu jefa siempre apreciará toda la información que le puedas ofrecer para mejorar la empresa. Eso sí, no te conviertas en una chivata. Tú jefa valorará las informaciones sustentadas no las opiniones tuyas sobre esos compañeros que no te acaban de caer bien.

3. Haz que tu jefe quede bien con su jefe
Ayudar a tu jefe a conseguir lo que necesita para satisfacer a su jefe es un buen mecanismo para marcarte un tanto. Piensa que al igual que tú, él también tiene que impresionar a su jefe y llegar a unos objetivos. Por ejemplo, si el mandamás de la empresa, la primera semana de cada mes solicita ideas para nuevos proyectos, organiza cada lunes un brainstorming. De esta manera recibirás un doble beneficio; mejorarás tu relación con tu superior y tu jefe con el suyo. ¡Las cadenas de favores también funcionan en el mundo laboral!

4. Juega con sus reglas
Aunque seas la más rápida del oeste y puedas trabajar con varias pestañas abiertas (incluida la de Facebook), tu jefe puede pensar que no te esfuerzas lo suficiente, especialmente si es de la generación de los libros y no de las tabletas. Deja al Facebook y otras páginas de entretenimiento para tu tiempo libre y, utiliza sólo las páginas de Internet que necesites para realizar tu trabajo. La ética laboral, es decir, tu grado de compromiso con tu trabajo, es uno de los aspectos más valorados por los jefes.

5. Sé ambiciosa
Si no sueñas a lo grande, mejor que no sueñes. Y en el mundo laboral sucede igual. Si no te propones grandes metas, es mucho más probable que tu carrera se quede atascada. Los jefes suelen valorar las personas emprendedoras, dinámicas y dispuestas a triunfar. No debes olvidar nunca que para la empresa en la que trabajas eres un activo y, si quieres ser un activo de valor, la motivación para trabajar y conseguir objetivos es la principal forma de llegar a serlo.

6. Tírale flores
Si, has leído bien. Elogiar a tu jefe también es un buen mecanismo para mejorar tu relación con él. No te estamos diciendo que te hagas la pelota, si no que muestres admiración por él. Por ejemplo, pidiéndole consejo para alguna de tus tareas o admirando alguno de sus últimos trabajos.

7. Aprende a decir que NO
Decir NO en el trabajo no es ningún pecado capital. Puede ser que a veces tu jefe te cargue de demasiado trabajo o te proponga algún proyecto que por motivos personales no puedas llevar a cabo, no te preocupes por darle una negativa. Siempre que le expliques los motivos por los cuales no puedes realizar esa tarea, tu jefe lo comprenderá. Más vale que le digas de entrada que no puedes, que no que lo hagas a mala gana y mal hecho. De esta manera, tu jefe verá que te preocupas por lo que haces y, al mismo tiempo, verá que confías en él.

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