Tu pubis a lo largo de tres décadas

Tu anatomía más interna evoluciona con los años ¡Descubre cómo!
Amalia Panea -
Tu pubis a lo largo de tres décadas
Tu pubis a lo largo de tres décadas

Te revelamos cómo irá evolucionando tu vagina con el paso de los años. Así podrás saber con antelación los cambios que podrás experimentar en primera persona, a los 20, 30 y 40 años. ¿Estás preparada para saber qué te depara el futuro?  No te pierdas ni un cambio y descubre cuál es tu verdadera edad vaginal.

A LOS 20
Encogimiento normal: La pubertad terminó (menos mal), y tus órganos ya tienen su tamaño adulto. Todos excepto tus labios mayores –los más externos y que engloban al resto de la zona íntima-. Con el paso de los años, estos se irán haciendo más finos, porque la grasa subcutánea, incluyendo la de tus genitales, disminuye.


A LOS 30
El gran estirón: Durante el embarazo, el útero se agranda hasta alcanzar el tamaño de una sandía. Unas seis semanas después del parto, vuelve a encogerse. Actualmente, alrededor del 32% de las mujeres tienen bebés por cesárea, lo que les ahorra un estiramiento del orificio vaginal.

Sombras oscuras: Los cambios hormonales que van aparejados al embarazo y a la edad pueden ocasionar que los labios menores, los más internos, que rodean al clítoris y a la apertura vaginal, se oscurezcan. Relájate si la próxima vez que te mires, observas 50 tonos de gris o malva ahí abajo.   


A LOS 40
Regla corta: La cantidad de óvulos disminuye durante la cuarte década de vida, pero todavía se ovula y se tiene la regla. Los ciclos son más breves y suelen desaparecer en torno a los 51 años, con la menopausia. “Puede aparecer antes de los 40, lo que sería fallo ovárico precoz” dice el Dr .José Landeras, director médico y ginecólogo de IVI Murcia y Catragena.

Abrazo profundo: “Los órganos reproductores están sostenidos por el suelo pélvico, una especie de colchoneta que amortigua y se contrae con los esfuerzos, con una función sexual, de sostén de las vísceras, etc.” explica Antonio Meldaña, fisioterapeuta especialista en suelo pélvico y dolor de la Unidad de Fisioterapia del Servicio de Urología del Hospital madrileño San Rafael. Se aconseja, pues, fortalecerlo con ejercicios específicos.

Salir del desierto: Los bajos niveles de estrógenos afectan al equilibrio ácido de la vagina. Esta podría inflamarse, y sus paredes se podrían afinar y secar, lo que causa irritación y escozor. La regla de oro para remediarlo: mantener relaciones sexuales con regularidad suele evitar esta atrofia.

Más:¿Por qué ya no lubricas como antes?

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