Running y pechos… condenados a entenderse

Correr con más de una 90 de sujetador sí es posible
Patricia Cantalejo -
Running y pechos… condenados a entenderse
Running y pechos… condenados a entenderse

Podíamos decir que correr tiene beneficios para todo el cuerpo –menos para tu pecho-. El impacto produce desplazamiento de tejidos, fricción y, a la larga, caída de las mamas. Cuanto más talla, más riesgo. Acudimos a la consulta de Emilio Moreno González, licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid, con título en la Especialidad de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. NO TE PIERDAS 5 HÁBITOS QUE PUEDEN PROVOCAR EL EFECTO PECHOS CAÍDOS

Correr es un deporte que, por su dinámica, establece un vaivén sobre la mama que puede afectar a la misma en función de su peso y grado de sujeción. En mamas grandes y que no se sujeten suficientemente puede ser un factor de envejecimiento mamario si ese deporte se realiza de forma intensiva.

SUJETADORES DEPORTIVOS. Es muy importante elegir un sujetador deportivo acorde al peso de la mama y que la sujete de forma adecuada. Esta es la forma más efectiva para evitar que la movilización impetuosa y continuada de la mama se convierta en un factor traumático que convierta la carrera en algo perjudicial. CÓMO ELEGIR EL MEJOR SUJETADOR DEPORTIVO

Las pacientes portadoras de prótesis mamarias pueden correr y los criterios que se les aplican son los mismos que a las pacientes no operadas. Existen dos tipos de implantes que en pacientes muy deportistas podrían suponer a priori una ventaja. Unos son los implantes de poliuretano, que tienen un efecto velcro y se adhieren a los tejidos. Esto podría colaborar en la sujeción de la mama, pero, por otro lado, tener una parte fija en la mama (la prótesis) y otra móvil (la glándula) puede suponer un factor de cizallamiento que de por si suponga un trauma para la mama. En mi opinión no suponen una ventaja. Otros son los implantes B-Lite, que emplean un gel que ocupando el mismo espacio es más ligero; dicho de forma coloquial, que abultando lo mismo pesan menos. Estas prótesis están pensadas para pacientes muy deportistas, y parece lógico pensar que si reducimos el peso de la mama, su sujeción será más sencilla a la hora de correr. Estas prótesis pesan un 30% menos y eso es un factor a considerar si el aumento deseado por la paciente es de un volumen muy importante.

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p> MI OPINION: Lo más importante es que el aumento sea proporcionado, que el ajuste entre el bolsillo (espacio que se crea para la prótesis) y el implante sea perfecto, y que se emplee un sujetador apropiado.

Nosotros dejamos empezar a correr a nuestras pacientes al cabo de un mes de la intervención siempre con un sujetador deportivo que “sujete” muy bien las mamas, de forma progresiva y en ausencia de molestias. Si éstas aparecen, recomendamos esperar 2 o 3 semanas antes de volverlo a intentar.

¡Claro que sí!...siguiendo con la línea argumental del principio, una mama grande es muy difícil de sujetar lo suficiente y, con movimientos fuertes y continuos, puede ser molesta e incluso dolorosa. La reducción mamaria es bastante frecuente en mujeres deportistas de todo nivel que tienen una mama grande que les incomoda en la práctica deportiva.

COMPLETA LA INFO: ENTRENAMIENTO PARA MOLDEAR LA ZONA DEL ESCOTE

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