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Este año, todo será Ultra Violet

Descubre la psicología de los colores
Patricia Cantalejo -
Este año, todo será Ultra Violet
Este año, todo será Ultra Violet

Pantone ha hablado: el color del año será el Ultra Violet o, como lo lee tu photoshop, el 18-3838. Pronto todo se teñirá de esta tonalidad: la ropa, las webs, los envases, los tintes del pelo, tu carcasa del móvil… Será una auténtica “Purple Rain y no la que cantaba Prince.

Esta empresa estadounidense (con tan sólo 60 años) se ha convertido en la máxima autoridad del color. Según han declarado sus responsables de comunicación, para elegir un color no sólo se fijan en las tendencias de moda, también ven la coyuntura socioeconómica del mundo. Por ejemplo, durante 2012, el año del “Tangerine Tango” –un naranja rojizo-, Estados Unidos entraba en recesión y, cuando se apostó por el “Orquídea Radiante” –en 2014- empezábamos a salir de la crisis.

Ahora llega el turno al “Ultra Violet” que, según ellos, “evoca un estilo de contracultura, el agarre de la originalidad, el ingenio y el pensamiento visionario”. “Vivimos en tiempos complejos. Vemos el miedo de ir hacia delante y cómo la gente está reaccionando a ese miedo”, ha asegurado Laurie Pressman, vicepresidenta de la compañía, a Associated Press. Este color “es de los más complejos porque coge dos sombras que parecen diametralmente opuestas, como el azul y el rojo, y las une para crear algo nuevo. Además, tiende más al azul que a un violeta, “lo que habla de la calidad espiritual de la conciencia”.

El ojo humano distingue 10 millones de colores diferentes y toda esa información que bombardea nuestro cerebro nos afecta más de lo que pensamos. Por un lado, está la carga cultural y, por otro, las experiencias personales que hayamos tenido al respecto.

El negro, por ejemplo, es el color del luto en muchos países y se relaciona con la muerte, pero en otros lugares es la tonalidad elegida para casarse. Por su parte, muchas personas rechazan el rojo porque les recuerda la sangre y a otros les atrae ya que lo relacionan con los encuentros sexuales.

Sin embargo, lo que pocos saben es que nuestra reacción ante los colores cambia. Habrás oído aquello de que “la tristeza te hace ver la vida más gris”… ¿Crees que es solo una metáfora? Te equivocas. Tiene su base científica. Según un estudio de la Universidad de Rochester (EE.UU), la sensación de tristeza puede percibir la forma en la que percibimos el color. Las personas que se sentían más tristes identificaban peor los colores en el eje azul-amarillo que los que estaban alegres.

También el denominado test de Lüscher relaciona que las personas que se encuentran en “buena forma emocional” tienden a elegir el color amarillo para definir su estado de ánimo, aunque esta tonalidad se asocie con la mala suerte en muchas culturas.