6 trucos para conseguir un moreno perfecto

Estos son los secretos para dorarte, y no quemarte
Sylvia Martí -
6 trucos para conseguir un moreno perfecto
6 trucos para conseguir un moreno perfecto

1. Protección+ antioxidantes
Una fotoprotección integral e inteligente debe incluir la prevención del daño oxidativo generado por las radiaciones ultravioletas. "Hasta hace poco, los antioxidantes se utilizaban sólo como aditivos para proteger a los productos de la acción del oxígeno del aire, pero ahora se ha visto que, añadiéndolos a los fotoprotectores, se complementan las acciones de los filtros químicos y físicos actuando frente a la formación de radicales libres y estabilizando la fórmula", explica Susana Mezquita, técnico de desarrollo farmacéutico de Be+.
Qué hacen por ti. "Actúan frenando o reparando procesos oxidativos y daños en el ADN, que son generados básicamente por la radiación UVA, porque hay que aclarar que su capacidad de bloqueo frente a los rayos UVB es muy limitada", puntualiza la experta.
Encuéntralos en la etiqueta: Busca vitamina E (aumenta su eficacia protectora combinada con la vitamina C); polifenoles del té verde, betacarotenos, resveratrol, Butil hidroxi anisol (BHA), Butil hidroxitolueno (BHT) y extractos vegetales como el extracto de romero, ácido fítico, licopeno del tomate, extracto de granada, extracto de tamarindo o el picnogenol.

2. Sé generosa
¿El año pasado pasaste quince días en la playa y ahora pretendes reutilizar el protector que te sobró? Algo has hecho mal. Ponerte poca cantidad y olvidarte de que hay que reaplicarlo cada dos horas, por ejemplo. La Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV) recomienda una dosis de 2 mg por cm2. Para entendernos: para cubrir de forma homogénea la piel expuesta al sol un cuerpo adulto suele necesitar unos 20ml. Si en plenas vacaciones de verano un envase de 200ml te dura más de más de 10 días es que te quedas corta. ¡Y los protectores solares abiertos caducan!

3. SPF 15 como mínimo
En las fechas en las que estamos mejor no andarse con tonterías y optar por un índice de protección medio o alto (desde el 15 hasta el máximo, 50+). Te pondrás morena de forma progresiva y dentro de unos años, cuando tu piel se vea sana y no sea un catálogo de manchas y arrugas prematuras, agradecerás el consejo. Un factor de protección 6 u 8 produce una falsa idea de seguridad porque puede frenar en algunos casos las quemaduras que provocan los UVB pero no te protegen de los UVA, responsables del fotoenvejecimiento y del cáncer de piel. Todos los fotoprotectores de amplio espectro, que te protegen tanto de los UVB como de los UVA, tienen como mínimo un SPF 15.

4. ¿Resistente al agua o waterproof ?
Si haces deporte al aire libre, que sabemos que sí, sabrás de la importancia de las fórmulas que aguanten bien el sudor y eviten que el protector te entre en los ojos. Para navegar, hacer travesías a nado o pasarte horas encima de la tabla de surf, con pala o sin ella, has de buscar fórmulas resistentes al agua. Si en el envase indica water-resistant quiere decir que el fotoprotector no ha perdido su eficacia después de 40 minutos de permanencia en el agua; los waterproof aguantan más de 80 minutos después de entrar en contacto con ella. Y acuérdate de llegar a esas zonas que a menudo se olvidan: orejas, cuello, labios y empeines.

5. Algunos errores a evitar
¿No tienes vacaciones pero no quieres que nadie se entere? Si quieres tener color de verano sin pisar la playa opta por el autobronceador o las nuevas BB cream que ofrecen máxima protección y buen color. Cuidado con las cabinas de bronceado: la International Agency for Research on Cancer (IARC) advierte que el nivel de radiación UVA que se recibe en ellas puede ser hasta 10 veces superior al de un día soleado en el Mediterráneo y, según la AEDV, su uso antes de los 30 años incrementa en un 75% el riesgo de melanoma. Ojo con la sombrilla: ayuda a aguantar el sol pero no evita la radiación que se refleja en la arena ni protege al 100% (salvo que seas una de esas adelantadas que ya tiene una tipo iglú, que son el futuro).
Al volante: Según a qué hora del día y el tiempo que conduzcas ten en cuenta que el 35% de los rayos UVA se cuelan por la ventanilla del coche aunque esté herméticamente cerrada. ¿Protección a bordo? Sí, gracias.

6. El síndrome del pelo apagado
Hidratación, hidratación y más hidratación. Peluqueros, estilistas y científicos coinciden en señalar este factor como el más importante para que tu melena no sufra en verano y esté como a ti te gusta: sana, sedosa y brillante. Pero el calor provoca que se reseque, los rayos UV atacan a sus proteínas dejándolo más frágil y quebradizo, los pigmentos se oxidan apagando su brillo y color natural, el cloro de la piscina le da a los rubios una tonalidad verdosa así que, ¿qué hacemos con el pelo? "Durante el verano, sustituye el acondicionador habitual por una mascarilla, así conseguirás el extra de hidratación y nutrición que necesitas para tu cabello", aconseja María Baras, estilista de Pantene. Si durante el día no tienes demasiado tiempo, aplícala de medios a puntas y déjala actuar durante toda la noche. A la mañana siguiente, aclárala con agua templada y ¡presume de melena hidratada y sana!

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