Gira tu pantalla para ver la web de Women´s Health

Procrastrinación: ¿Qué es y cómo ponerle solución?

Mañana es la fecha de entrega y ese informe está casi tan en blanco como tu mente. Admítelo, tu problema no es de agenda, ¡es de actitud! Cambia el chip aquí y ahora.
Publicado por María Gijón
Votar
3 votos
Procrastrinación: ¿Qué es y cómo ponerle solución?
Procrastrinación: ¿Qué es y cómo ponerle solución?

Cada vez que te has sentado ante el teclado y te has puesto manos a la obra con la mejor de tus intenciones ¿has acabado cayendo en las arenas movedizas de la procrastinación? En otras palabras, ¿has postergado lo que, urgentemente, tenías que hacer para, en su lugar, acabar siendo productiva en cosas absurdas? Sé sincera: has visto un videotutorial sobre papiroflexia y has aprovechado para hacerte esas trencitas que le sientan de cine a Cara Delevingne. Es un hecho, el déficit de atención no es solo un problema de niños.

¿Sabías que las distracciones son adictivas? Así lo afirma el neurocientífico Daniel Levitin, autor de The Organized Mind. Esto se debe a que cuando hacemos tareas aburridas y estresantes (como renovar el seguro del coche) y aparece un nuevo estímulo (como el bip de un follow) nuestro cerebro, en concreto el sistema límbico, reacciona del mismo modo que con el sexo, el deporte y las drogas, liberando dopamina, sustancia conocida como la hormona de la felicidad.

Aplazar tus obligaciones de forma esporádica (ejem, por ejemplo para meterte en el Instagram de WH) no hace daño a nadie. La que esté libre de procrastinación, que tire la primera piedra. “El problema aparece cuando la posposición se convierte en un hábito”, explica la psicóloga y coach Raquel Ballesteros, autora del libro ¡Camarero, este café está frío! (Cuadrilátero de Libros).

“La sensación de tener que recuperar el tiempo perdido genera un malestar permanente que puede provocar cefaleas, tensión muscular y trastornos del sueño. Y si esta situación de ansiedad se alarga, puede llegar a derivar en depresión”, apunta la especialista. Así que la próxima vez que te aceche la tentación de dejarte llevar por la Escarlata
O’Hara que llevas dentro exclamando a los cuatro vientos con falso optimismo “ya lo pensaré mañana”, autocensúrate y cambia esa frase traicionera por este nuevo grito de guerra: “¡A Dios pongo por testigo que no volveré a procrastinar!”.

Pasa a la acción.
¡Pero que no cunda el pánico! Deja de maldecir tu falta de constancia, sigue leyendo y conviértete en la Terminator de las distracciones. Sayonara, excusas.

1.Crea límites ficticios.
Pon la alarma de tu móvil dentro de 20 minutos. ¿Preparada? ¡Go! Comprueba cuántas tareas has realizado dentro del plazo. Sentirás la presión de las agujas del reloj (y sin correr riesgos).

2. Porque yo lo valgo.
Si terminas ese informe antes de la una de la tarde, regálate un POSTRE (de esos que se escriben en mayúsculas). Eso sí, si no cumples, autocastígate saltándote el break de media tarde. Le pondrás las pilas a tu mente casi sin darte cuenta.

3. ¿Y mi tiempo?

Tal y como asegura Ballesteros, “es muy importante detectar esas interferencias que te distraen y te alejan del objetivo”. Un whatsApp, un like de Facebook, un email… En pleno siglo XXI, los estímulos online se han
convertido en auténticos ladrones de tiempo (¡y de guante blanco!). Pero tenemos buenas noticias, no hace falta que te conviertas en una amish para escapar de la tecnología.
De hecho, puedes hacer que esta se ponga de tu parte con aplicaciones como Evernote, perfecta para organizarte o
SelfControl, que bloquea el acceso a algunas páginas web, como Facebook.

4. Comparte tu meta.

¿No te apetece nada calzarte las zapas? Escribe un tuit anunciando los 5 km que vas a correr. No tendrás más remedio que salir a por todas. ¡Te juegas tu credibilidad 2.0!

5. No seas tan dura contigo misma.

Preocúpate por lo que de verdad importa. Si has montado un cumpleaños por todo lo alto y se te olvidó
especifi carel tipo de chocolate que querías en la tarta, no es el fin del mundo (y el blanco también está delicioso).

6. También hay grises.

Las personas indecisas tienden a ser muy perfeccionistas y por eso suelen evitar las medias tintas. Piénsalo: más vale estar en un buen proyecto (aunque no sea el ideal), que no estar en ninguno. ¿No te parece?

7. Acotar el abanico de opciones.

¡Vivir intentando gustar siempre a todos no es vida! Así que utiliza la táctica del descarte. Si este método te ayudó con el examen teórico de conducir, ¿por qué no va a funcionarte con la elección de vuestro destino de vacaciones?

8. Los polos opuestos se atraen.

Aléjate de las personas y los entornos en los que las quejas y las preocupaciones son habituales. “Son nidos de procrastinación que dispersan, debilitan y restan motivación a la hora de actuar”, señala Ballesteros. ¿Solución? Busca a un gurú en tu día a día que te motive y te dé la confianza que necesitas para decidir.

9. ¿Quién dijo miedo?

Haz un listado con todo lo que tienes que hacer hoy y empieza por la actividad más difícil. Aprovecha que estás fresca –y bajo los efectos del café– y quítatela de encima cuanto antes. Al terminarla, seguro que se te escapa un “tampoco era para tanto” y, lo mejor, podrás concentrarte en el resto de tareas al 100% y con la motivación de haber tachado desde el comienzo la más dura.

10. Mentalidad de maratoniana.
Los corredores de larga distancia se marcan objetivos a corto plazo. No es lo mismo correr pensando en los 42 kilómetros que todavía faltan para cruzar la meta que hacerlo con la motivación de que en menos de ocho kilómetros llegarás a un punto de avituallamiento. Haz lo mismo con esa presentación que no sabes ni por donde comenzar: divídela en capítulos.

11. Licencia para hacer trampas.

Engáñate a ti misma: si coronas todas tus tareas pendientes con una complicada, como por ejemplo aprender chino, en comparación, hacer la declaración de la renta parecerá un juego de niños.

12. Con la vista al frente.

Si en algún momento te entran ganas de tirar la toalla y entregarte a la procrastinación pura y dura, cierra los ojos e imagínate terminando esa faena que tanto te quita el sueño. ¡Piensa en lo orgullosa que estarás de ti misma! Tú puedes, campeona. ¡Siempre hacia adelante!

Te recomendamos

Una cena en casa también puede ser gourmet

Una buena materia prima es sinónimo de éxito....

Tú marcas las reglas, el evento más ‘íntimo’ de WH

¿Y si fuera posible olvidarse de las molestias de la menstruación y además tener meno...

Suunto persenta el Spartan Trainer Wrist HR

Un versátil reloj GPS ideal para mujeres deportistas...

Encuentra tu sujetador perfecto

Cómo el sujetador deportivo ha escrito nuevas reglas de juego...

La revolución post deporte

San Miguel 0,0 Isotónica revoluciona una de las asignaturas pendientes de las deporti...

Amor por lo Eco

Quién dijo que lo Eco no era asequible...

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.