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Trucos para comer lo que siempre odiaste

En poco tiempo te encantarán las coles de bruselas ¡lo prometemos!
Publicado por María Gijón
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Trucos para comer lo que siempre odiaste
Trucos para comer lo que siempre odiaste

Todavía es una quimera, pero en poco tiempo te encantarán las coles de bruselas. Para las amantes de la verdura son la guinda de un menú saludable. Son las 15:00 horas y todavía no has podido comer nada. Mientras que escuchas el incómodo “grrrr” de tu barriga solo puedes pensar en atracar el armario de las patatas fritas y las chuches. ¡Basta! Eres consciente de que tu relación de amor-odio con la comida basura siempre acaba con una inevitable dosis de remordimiento. ¿Te imaginas que tu cuerpo te pidiera a gritos verduras? Pues, aunque te suene a cuento de ciencia ficción, ¡es posible! Solo tienes que reeducar tu apetito. En otras palabras, igual que has acostumbrado a tu cuerpo a matar el gusanillo con caprichos, ahora tienes que enseñarle a calmar su hambre con comida de la “de verdad”. Te prometemos que llegará un momento en el que adorarás comer sano y ni se te volverá a pasar por la cabeza tomar “alimentos prohibidos”.

1. Cambia el chip. Una vez has dado el paso y te has convencido de la importancia de mejorar tu alimentación, la mentalidad con la que afrontar esta fase de cambio es fundamental. Tal y como explica Pilar Munné, dietista- nutricionista: “Hay que empezar poniéndonos una meta razonable”. Un primer objetivo sería comer un plato de verdura al día y, a partir de ahí, “ir cambiando poco a poco y sin presión los alimentos de nuestra dieta por otros más saludables”. Por ejemplo, si normalmente echas tres terroncitos de azúcar a tu café, esta semana intenta añadir solo dos. Ya verás como ni siquiera notas la diferencia y, la próxima vez, no te costará casi nada añadir solo una cucharadita.

2. Haz limpieza. Consumir frecuentemente azúcares, grasas saturadas y comidas saladas genera adicción y cada vez necesitas más cantidad para quedar satisfecha. Por suerte, también se produce el efecto contrario: cuanto menos consumes, menos necesitas. Tu cuerpo te agradecerá el cambio y las papilas gustativas empezarán a tener antojos por la comida saludable. “Cuando una persona sustituye los alimentos procesados por verduras, nota cómo su cuerpo se desprende de agua, quema grasa acumulada y tiene más energía”, asegura Munné.

3. Prueba una y otra vez. En apenas un mes, te darás cuenta de que puedes mantener a raya la tentación y dosificarás tus malas tentaciones sin problema. Ahora viene lo mejor: tendrás tu paladar 100% preparado para redescubrir nuevos sabores. En este punto, tienes que experimentar y, sobre todo, ser muy creativa. “Es posible que una verdura no nos guste hervida, pero sí al horno con especias, por ejemplo. Hay que echarle imaginación e insistir”, recomienda la nutricionista.

4. Segundas impresiones. Un estudio británico publicado por PLOS One asegura que los niños que hacen el esfuerzo (o son obligados por sus padres) y comen un poco de verdura cada día, poco a poco su cerebro les hará sentir menos aversión hacia este plato. Esto se debe a que nuestras papilas tienen memoria. Por lo tanto, no es que al día siguiente las coles nos hayan salido más ricas, sino que nuestro cuerpo las reconoce como un sabor familiar y las tolera más fácilmente.

5. Fiesta de disfraces. Si por más que lo intentas, se te atragantan las coles, engaña a tu paladar mezclándolas con algo con lo que te chupes los dedos. Por ejemplo, añade salsa de soja o queso parmesano a tus platos de verdura. La idea es enmascarar su sabor original las primeras veces hasta que tu cuerpo se acostumbre.

6. No te guíes por el olor. Quizás no sea el sabor... Si pensamos en la coliflor o el brócoli, muchas veces es más bien un tema… ¡de narices! Cuece estos ingredientes primero o hazlos al horno con especias para que el olor no sea tan intenso. Y, muy importante: sírvelas en otra estancia diferente a donde las hayas cocinado. Se te acabaron las excusas, algo que agradecerá tu salud, ya que, tal y como apunta la especialista: “Las crucíferas, es decir, el grupo de las verduras que huelen, son ricas en glucosinolatos, compuestos que contribuyen a evitar el desarrollo de cánceres, especialmente el de colon y el de estómago”.

7. Guarda las apariencias. La comida te tiene que entrar por los ojos. Por lo tanto, métete en la piel de una master chef y dedícale tiempo al emplatado. Los ingredientes deben tener cierta armonía y no cubrir toda la superficie. Se ha demostrado que es más apetecible un plato con espacio libre, es decir, que no esté rebosante. Si tiene ingredientes de distintos colores y se combinan armoniosamente, tu menú de verduras provocará amor a primera vista, un auténtico flechazo.

Y si quieres probarlo a sorbos...¡tómate este preparado a base de verduras y recarga tus pilas! Celebrities como Jennifer López y Miranda Kerr se declaran fans de esta bebida supersaludable (y perfecta para perder peso). ¡Descubre una nueva y deliciosa forma de ingerir verduras!
Preparación: Bate 2 tazas de espinacas, 2 tazas de pepino, 1 cabeza de apio, 2 manzanas, 1 pellizco de jengibre y el jugo de un limón.
PARA 4 PERSONAS. Por ración: 75 calorías, 0 g de grasas (0 g saturadas),19 g de carbohidratos, 113 mg de sodio, 5 g de fibra, 2,2 g de proteínas.

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