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Water power: natación para embarazadas

Sumérgete en los beneficios de disfrutar del embarazo en el medio acuático.
María de Gijón , 06-10-2017

QUE NO SE TE AGÜE LA FIESTA...

QUE NO SE TE AGÜE LA FIESTA...

Lo has escuchado millones de veces: la natación es uno de los deportes más recomendables. Ya sufras de escoliosis, te duela la rodilla, necesites ganar resistencia o, simplemente, mejorar tu estado físico, los expertos te prescribirán ponerte el bañador. ¿Pero a qué se debe esta fama impecable? ¡Al agua! Esta amortigua el impacto de cada movimiento, así que haz que fluya a tu favor durante el embarazo.

“Toda mujer puede empezar a nadar en cualquier semana de la gestación, siempre y cuando su obstetra le dé el visto bueno”, afirma Yoryany Montaño, del centro especializado en natación infantil Chapoteos, y matrona experta en pilates y AIPAP (Acondicionamiento Integral y Pélvico de Preparación al Parto). Dar brazadas está muy bien, pero en el mundo premamá hay otras actividades aconsejables, como el aquaeróbic, que trabaja la movilidad pélvica, la elasticidad y no fuerza la espalda, y el método AIPAP, sistema de entrenamiento pensado de forma específica para afrontar el alumbramiento”. Así que abre tu mente y descubre que hay vida más allá del crol y la braza. Busca tu piscina más cercana y ¡al agua, mamá!

Si eres una Mireia Belmonte haciendo largos, aprovecha durante el primer trimestre, que todavía no hay sobrecarga en la zona lumbar. “Se recomienda nadar en cualquier estilo e ir modificando los ejercicios en función de las molestias e incomodidades que note cada mamá”, apunta Montaño. Eso sí, advierte de que debes tachar de tu rutina la maniobra Valsalva (suena complicado, pero es el típico gesto que se hace tapando la nariz y cerrando la boca para intentar exhalar aire y compensar un cambio de presión) y movimientos que te lleven a sufrir un aumento de la temperatura corporal y de la frecuencia cardíaca (que no supere los 150 latidos).

¿Disfrutas poniéndote a prueba intentando bucear el máximo número de metros sin salir a la superficie? ¡Pues los periodos de apnea también se suman a la lista negra! No te vengas abajo, “realizar expulsiones de aire de forma lenta y controlada bajo el agua es muy bueno”, indica la matrona. 

Te contamos qué puedes hacer en cada etapa del embarazo:

QUE NO SE TE AGÜE LA FIESTA...

Lo has escuchado millones de veces: la natación es uno de los deportes más recomendables. Ya sufras de escoliosis, te duela la rodilla, necesites ganar resistencia o, simplemente, mejorar tu estado físico, los expertos te prescribirán ponerte el bañador. ¿Pero a qué se debe esta fama impecable? ¡Al agua! Esta amortigua el impacto de cada movimiento, así que haz que fluya a tu favor durante el embarazo.

“Toda mujer puede empezar a nadar en cualquier semana de la gestación, siempre y cuando su obstetra le dé el visto bueno”, afirma Yoryany Montaño, del centro especializado en natación infantil Chapoteos, y matrona experta en pilates y AIPAP (Acondicionamiento Integral y Pélvico de Preparación al Parto). Dar brazadas está muy bien, pero en el mundo premamá hay otras actividades aconsejables, como el aquaeróbic, que trabaja la movilidad pélvica, la elasticidad y no fuerza la espalda, y el método AIPAP, sistema de entrenamiento pensado de forma específica para afrontar el alumbramiento”. Así que abre tu mente y descubre que hay vida más allá del crol y la braza. Busca tu piscina más cercana y ¡al agua, mamá!

Si eres una Mireia Belmonte haciendo largos, aprovecha durante el primer trimestre, que todavía no hay sobrecarga en la zona lumbar. “Se recomienda nadar en cualquier estilo e ir modificando los ejercicios en función de las molestias e incomodidades que note cada mamá”, apunta Montaño. Eso sí, advierte de que debes tachar de tu rutina la maniobra Valsalva (suena complicado, pero es el típico gesto que se hace tapando la nariz y cerrando la boca para intentar exhalar aire y compensar un cambio de presión) y movimientos que te lleven a sufrir un aumento de la temperatura corporal y de la frecuencia cardíaca (que no supere los 150 latidos).

¿Disfrutas poniéndote a prueba intentando bucear el máximo número de metros sin salir a la superficie? ¡Pues los periodos de apnea también se suman a la lista negra! No te vengas abajo, “realizar expulsiones de aire de forma lenta y controlada bajo el agua es muy bueno”, indica la matrona. 

Te contamos qué puedes hacer en cada etapa del embarazo:


NUEVE MESES EN BAÑADOR

PRIMER TRIMESTRE

Si estás en forma antes de que el predictor te dé la buena nueva, good news: “Un estilo de vida saludable favorece el desarrollo de un bebé sano”, dice la experta. Si no es tu caso, no te preocupes, siempre estás a tiempo de pasarte al bando healthy de la vida, aunque si no tienes el hábito creado, en el primer trimestre tendrás que tirar de fuerza de voluntad. “Pese a que se trata del periodo menos aparatoso por el tamaño de la tripa –explica Montaño–, es cuando las madres tienen más náuseas, por lo que hay que tener en cuenta la hora de entreno y, sobre todo, que no se realice la sesión en ayunas”. Otro punto importante es la energía: “En esta etapa se dan alteraciones del sueño y, por lo tanto, se suele estar más cansada. Y tampoco hay que olvidarse de que la laxitud en las articulaciones aumenta y, aunque en el agua no hay riesgo de esguinces ni de caídas, cuando se hagan ejercicios fuera de la piscina se debe tener en mente”, apunta la matrona, que destaca la importancia de la supervisión de un profesional sanitario formado en el entrenamiento físico de futuras mamás. TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: YOGA Y EMBARAZO, SÍ SE DEBE

SEGUNDO TRIMESTRE

¿Has superado la primera fase? ¡Bravo! En las próximas semanas desaparecerán los vómitos y volverás a despertarte con ganas de comerte el día. ¡Aprovéchalo y no te saltes ni una clase! A estas alturas ya habrás notado que tu respiración ha cambiado: “Es más costal que diafragmática –señala la especialista–. Por este motivo, se deben realizar juegos y actividades que vayan poco a poco aumentando la capacidad pulmonar, así conseguirás llevar un mejor embarazo, disminuir la sensación de fatiga y, sobre todo, afrontar de forma adecuada el trabajo del parto”. Tu sesión de piscina también es una gran aliada para plantar cara a los dolores lumbares, pélvicos y de la zona inguinal, que suelen presentarse como molestias musculares originadas por el aumento de peso, la modificación del centro de gravedad y una mala postura corporal. “Al nadar, se tonifica el transverso del abdomen, evitando así una hiperlordosis lumbar (incremento en la curvatura de la columna vertebral)”. NO TE PIERDAS QUÉ ENTRENAR CUANDO ESTÁS ESPERANDO.

TERCER TRIMESTRE

Cuando tu barriga empiece a ponértelo complicado a la hora de atarte los cordones de las zapatillas, recuerda las palabras del pez Dory (Buscando a Nemo): “Sigue nadando, sigue nadando”. Es el momento más importante y, por muy enorme que te veas, en cuanto te metas en el agua sentirás que te quitan un peso de encima (literalmente). “El punto en el que más se disfruta del medio acuático es precisamente en las últimas semanas, ya que alivia la sobrecarga muscular y permite estirar y relajar la espalda y las piernas”. Así que deja los complejos absurdos a un lado, ¡te sentirás tan ligera que no querrás salir! Por cierto, ¿hace falta que te recordemos que no estás hermosa? ¡Lo eres!

Pero no solo es nadar, sigue leyendo que te contamos qué es el AIPAP.


EL ENTRENO CON MÁS PROS

Se llama AIPAP y se ha convertido en el método favorito de las futuras mamás, ya que aprovecha el agua para acondicionar todos los músculos que intervienen en los movimientos y posturas que facilitan el parto. Se trata de sesiones centradas en la mejora de la capacidad aeróbica; de la fuerza de los músculos, ligamentos y tendones; de la elasticidad pélvica; y de la coordinación respiratoria. “La realización de este sistema tiene un índice de partos eutócicos de más del 98%, dato muy superior al 80% que promulga la OMS y al 65-75% de los hospitales públicos españoles”, asegura Montaño. ¿A qué esperas para probarlo? ¡Tu pequeño nacerá con el bañador puesto!

LA BOLSA DE UNA MAMÁ FIT
Estos son tus aliados ‘waterproof’:

UNA PIEZA
Mantén todo en su sitio sin sacrificar la comodidad con un bañador con copas sin aros y con relleno. Este es de Cache Coeur para Zalando (59,95 €).

MELENA 10
Protege tu pelo con un producto específi co, como esta crema fl uida resistente al agua. ‘Aqua Seal’, de Kérastase (24,90 €).

MONITORÍZATE
Controla tus pulsaciones y no pierdas la cuenta de las piscinas que llevas con un pulsómetro acuático. Nuestro fav: ‘Adventurer’, de TomTom (299 €).

 

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: CUIDA TU CUERPO DURANTE EL EMBARAZO CON PILATES


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