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Cuida tu cuerpo durante el embarazo con pilates

Entrena tu cuerpo para ser fuerte y flexible.
, 26-05-2017

PRIMER TRIMESTRE

PRIMER TRIMESTRE

Si estás embarazada y te propones realizar Pilates de forma segura, la primera recomendación y la más importante es que escuches tu cuerpo. Al igual que el sentido del olfato se agudiza con el fin de proteger al bebé y evitar que comas alimentos en mal estado o que puedan resultar dañinos para ambos, el cuerpo de la futura mamá desarrolla una especial sensibilidad y sabe lo que le funciona bien o lo que le hace sentir mal.


PRIMER TRIMESTRE:

Puede que te encuentres entre la emoción y el miedo. Es posible que sientas una explosión de sentimientos y si además lo acompañan una serie de síntomas, como malestar generalizado, fatiga, náuseas o vómitos, el cóctel puede ser desalentador. En este período es muy importante tener la autorización de tu obstetra para realizar Pilates. Estos son los aspectos más importantes a tener en cuenta para poder poner en práctica esta sesión:

OBJETIVO PRINCIPAL PREPARAR EL CUERPO
Si practicas por primera vez Pilates, necesitas una sesión para evaluar el estado de tu musculatura y poder hacer más hincapié en equilibrar el tono muscular. Si ya entrenabas antes con rutinas de esta disciplina, deberás adaptar las sesiones evitando aquellos ejercicios que supongan una inversión del cuerpo (para evitar aumentar el malestar), ejercicios que requieran mayor equilibrio (para evitar el riesgo de caídas) y otros que aumenten la presión intraabdominal y un incorrecto aumento del tono del recto abdominal.

En esta fase se trabaja:
1 La respiración.
2 El control del cuerpo y la postura.
3 La preparación de la musculatura ante los futuros cambios corporales.

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PRIMER TRIMESTRE

Si estás embarazada y te propones realizar Pilates de forma segura, la primera recomendación y la más importante es que escuches tu cuerpo. Al igual que el sentido del olfato se agudiza con el fin de proteger al bebé y evitar que comas alimentos en mal estado o que puedan resultar dañinos para ambos, el cuerpo de la futura mamá desarrolla una especial sensibilidad y sabe lo que le funciona bien o lo que le hace sentir mal.


PRIMER TRIMESTRE:

Puede que te encuentres entre la emoción y el miedo. Es posible que sientas una explosión de sentimientos y si además lo acompañan una serie de síntomas, como malestar generalizado, fatiga, náuseas o vómitos, el cóctel puede ser desalentador. En este período es muy importante tener la autorización de tu obstetra para realizar Pilates. Estos son los aspectos más importantes a tener en cuenta para poder poner en práctica esta sesión:

OBJETIVO PRINCIPAL PREPARAR EL CUERPO
Si practicas por primera vez Pilates, necesitas una sesión para evaluar el estado de tu musculatura y poder hacer más hincapié en equilibrar el tono muscular. Si ya entrenabas antes con rutinas de esta disciplina, deberás adaptar las sesiones evitando aquellos ejercicios que supongan una inversión del cuerpo (para evitar aumentar el malestar), ejercicios que requieran mayor equilibrio (para evitar el riesgo de caídas) y otros que aumenten la presión intraabdominal y un incorrecto aumento del tono del recto abdominal.

En esta fase se trabaja:
1 La respiración.
2 El control del cuerpo y la postura.
3 La preparación de la musculatura ante los futuros cambios corporales.

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SEGUNDO TRIMESTRE

SEGUNDO TRIMESTRE:

En la mayoría de los casos los síntomas del primer trimestre habrán desaparecido y empezarás a encontrarte mejor. Además, notarás que tu barriga irá aumentando de tamaño día a día, por lo que necesariamente deberemos ir haciendo pequeñas modificaciones de una sesión a otra.

OBJETIVO PRINCIPAL DAR ESPACIO AL BEBÉ

Lo más importante en este segundo trimestre es movilizar, flexibilizar y dinamizar el cuerpo de la mujer. Cuanto más dinámica sea, mayor capacidad de adaptación. Realizaremos, por tanto, ejercicios que favorezcan lo siguiente:

1 Movilización de costillas, caderas y, especialmente, pelvis.
2 Activación de la musculatura de la espalda desde la zona lumbar a las escápulas.
3 Aumento del tono muscular de los miembros inferiores, preparándolos para soportar el peso corporal y mejorar la circulación.

AVISO: Evita los ejercicios en los que tengas que tumbarte boca abajo, pasar mucho tiempo acostada boca arriba y cualquier movimiento que implique la musculatura abdominal, ya que buscamos dar espacio y no disminuirlo con un exceso de tono del transverso abdominal.

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TERCER TRIMESTRE

TERCER TRIMESTRE:

Empezarás a sentirte más pesada. También pueden aparecer problemas vasculares y el bebé, al tener menos espacio, empieza a encajarse en la pelvis, por lo que aparece un aumento de frecuencia de micción, insomnio, dolores de espalda y costales por presión del feto.

OBJETIVO PRINCIPAL TRABAJAR EL SUELO PÉLVICO

A estos dolores y molestias descritos hay que sumarle el estrés y la ansiedad derivados de los temores por la proximidad del parto. En esta última etapa toca:
1 ¡Respirar! Es muy importante el trabajo del diafragma, que en este trimestre se va a ver muy comprometido. Además, ayuda a relajarse.
2 Trabajar el suelo pélvico de cara al parto, donde incidiremos simultáneamente en el aumento de tono de todos los tejidos y en la flexibilización de la pelvis y las caderas.
3 Reeducación postural, evitar la cifosis que se produce a nivel dorsal y las alteraciones de la marcha.
4 Utilización del fitball durante las sesiones y enseñar ejercicios para realizar en casa, que podrá poner en práctica en el momento del parto.

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ENTRENA EN CASA

REFUERZA TU ESPALDA
Los músculos posteriores se ven sometidos a una gran tensión durante el embarazo, así que debes asegurarte de que están fuertes. Siéntate con la espalda recta y los pies bien separados.

(A) Agarra una banda de resistencia media o alta con las manos, al ancho de los hombros.

(B) Tira de la banda hasta tener los brazos estirados. El ejercicio se completa con dos series de ocho repeticiones.


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