Gira tu pantalla para ver la web de Women´s Health

Tomé 500 clases de Pure Barre y cambió totalmente mi vida

Peso lo mismo, pero no me veo igual
Publicado por Samantha Matt
Votar
0 votos
Tomé 500 clases de Pure Barre y cambió totalmente mi vida
Tomé 500 clases de Pure Barre y cambió totalmente mi vida

Hace tres años me diagnosticaron fibromialgia, un síndrome que me causa dolor crónico en todo mi cuerpo. Tuve que encontrar un entrenamiento de bajo impacto para sustituir mis sesiones de running y así alejar el dolor. Empecé el Pure Barre (ejercicios inspirados en el ballet). Más de 500 clases después ha cambiado mi vida.

La primera semana sentí que mis músculos se apretaban después de las clases, inmediatamente me convertí en una adicta a las agujetas. La mejor parte de todo es que me sentía muy bien después de cada entrenamiento. Tenía dolores, sí, pero no los derivados de mi fobromialgia. Muchos de los ejercicios me recordaron lo que hacía en mi rehabilitación. Todo era un “win-win” (ganar, ganar).

Muy pronto abandoné mi zona de confort y lo que me inspiraba era sentir cómo trabajaban mis músculos. Confiaba en que este sí era un dolor bueno, era un desafío para mi cuerpo. Sin embargo, al principio creía que la gente me juzgaría por no estar lo bastante en forma. El Pure Barre alberga desafíos, pero me enfocaba en alcanzar los míos, no los de nadie más. Mis retos eran toma 100 clases, llega a 1.000, recibiendo además un chute extra de energía. Cuando salía a correr, yo era la única que celebraba mi éxito, pero el reconocimiento de los profesores y sus gritos en las clases fue muy motivador. (Y NO TE PIERDAS: El secreto para esculpir tu cuerpo como una bailarina)

Además, con estos pequeños retos, me di cuenta que todas estábamos a un nivel diferente, persiguiendo objetivos diferentes y nunca iba a encajar con lo que los demás hacían.

Después de perder 18 kilos cuando estaba en la universidad, nunca me había sentido cómoda con mi cuerpo. Me llegaba a pesar varias veces al día esperando ver un número menor en la báscula. Ahora no es ese el caso. Peso exactamente lo mismo que cuando empecé a tomar clases de ballet, pero no parezco la misma. Mis brazos están tonificados, mi estómago es más plano, mis piernas son más fuertes… y lo que es más importante: estoy contenta con lo que veo.

No todo el mundo ama la barra, pero, para mí, se convirtió en el entrenamiento que siempre estaba buscando, como una especie de cita. Me tomó un tiempo descubrir que era el entrenamiento adecuado para mí y todavía hay cosas que me molestan (hay demasiados lunges…), pero he aprendido a aceptar todos sus defectos, igual que si fuera una relación. De hecho, estos defectos son parte del desafío y me encanta cómo me hace sentir más que nada.

Y ADEMÁS: Ejercicios de bailarina para hacer en casa 

Te recomendamos

Hidrata y recupera después de entrenar

Entrenar en verano con el calor exige una rápida y eficaz hidratación después del eje...

Tres deportes, una prenda

Corre, conquista el gym y relájate con lo último de Reebok, ¡así son las mallas crea...

Descansar bien: el entrenamiento total

Si eres deportista, no vale dormir: consigue un sueño reparador...

La ola del cambio

¿Existe alguna diferencia entre el surf masculino o femenino para que haya existido e...

Las mejores zapatillas para volver al cole

Consigue que los más pequeños de la casa pisen con fuerza en el nuevo curso con las z...

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.