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5 creencias erróneas sobre el sol

Con las que puedes estar jugándote la piel.
Women's Health , 22-08-2017

La cara B del sol

La cara B del sol

Tenemos mucho que agradecerle al sol. Para empezar, no existiríamos sin esta estrella, pero eso no significa que debamos confiarnos. Hace tiempo que sabemos que además de generar endorfinas, entre otros beneficios, también tiene una cara B. De hecho, los científicos ya han podido cuantificar sus daños, y no son leves: la exposición a la radiación solar es la primera causa de cáncer de piel y también está detrás del 80% de las arrugas y manchas que “lucimos”. ¡Casi nada! Y todo esto pese a que cada año por estas fechas las autoridades sanitarias, los médicos y las firmas cosméticas realizan campañas de sensibilización para que sigamos unos hábitos saludables en relación con el sol, pero todavía existen falsos mitos que se propagan en contra de las evidencias científicas y que acaban calando. Aquí refutamos algunas de las creencias erróneas más extendidas para que el astro rey se convierta en un aliado y evites poner en riesgo tu salud.

La cara B del sol

Tenemos mucho que agradecerle al sol. Para empezar, no existiríamos sin esta estrella, pero eso no significa que debamos confiarnos. Hace tiempo que sabemos que además de generar endorfinas, entre otros beneficios, también tiene una cara B. De hecho, los científicos ya han podido cuantificar sus daños, y no son leves: la exposición a la radiación solar es la primera causa de cáncer de piel y también está detrás del 80% de las arrugas y manchas que “lucimos”. ¡Casi nada! Y todo esto pese a que cada año por estas fechas las autoridades sanitarias, los médicos y las firmas cosméticas realizan campañas de sensibilización para que sigamos unos hábitos saludables en relación con el sol, pero todavía existen falsos mitos que se propagan en contra de las evidencias científicas y que acaban calando. Aquí refutamos algunas de las creencias erróneas más extendidas para que el astro rey se convierta en un aliado y evites poner en riesgo tu salud.


¿Riesgo de raquitismo?

1. ¿Riesgo de raquitismo? Muchas veces hemos oído eso de que si no tomamos el sol, no activaremos la vitamina D en la piel. Pues bien, esta es una verdad a medias, porque para conseguirlo no hace falta estar tumbada en la playa desde 10 de la mañana hasta el (siguiente) amanecer. Como explica el doctor Luis Pastor, jefe de la Unidad de Dermatología del Hospital Ruber Internacional, “20 minutos al día, no necesariamente de exposición directa a los rayos ultravioleta B (que son los que nos ayudan a sintetizarla) son suficientes. En todo caso, conviene evitar las horas de mayor intensidad solar en los meses más cálidos”. Por cierto, toma el sol mejor en las piernas y brazos para evitar micropigmentaciones en la cara, que tiene una piel más fina. Y algo importante, según recuerda el especialista, “los protectores solares no actúan de barrera frente a la vitamina D”. Así que no tienes excusa, ponte siempre bronceador, que deja pasar lo bueno del sol y frena lo malo. Además, este nutriente podemos obtenerlo también de los alimentos o a través de suplementos vitamínicos. “La vitamina D se encuentra en una dieta rica en sustancias antioxidantes y betacarotenos, como las verduras con mucho color, y también frutas y salmón”, señala la doctora Yolanda Gilaberte, coordinadora de la Campaña Euromelanoma 2017.


¿Y la crema solar?

2. Con una capa basta... Si no me baño. Esto es lo que piensa, erróneamente, mucha gente. Pues, no. Hay que volver a extenderse fotoprotector pasadas dos o tres horas. “Es más importante renovar la aplicación de la crema que preocuparse por conseguir el índice de protección más alto”, dice el dermatólogo Ricardo Ruiz, de la Clínica Dermatológica Internacional. Y si te metes en el agua deberás extender una nueva capa de bronceador cuando salgas, aunque este sea water resistant, pues el roce con la arena o con la toalla al secarte arrrastrará parte del producto. Además, ten claro que es imposible conseguir la protección total, incluso con un producto con índice de protección SPF 100. “Siempre pasa algo de radiación ultravioleta a la piel. Por eso, además de usar fotoprotector, debemos exponernos con moderación”, aconseja Ruiz. Y, por cierto, a la playa o a la pista de pádel hay que ir ya con la crema puesta, pues empieza a hacer efecto pasados 20 minutos.

3. Los fotoprotectores no caducan ¿De verdad crees esto? “Una vez abierto, el fotoprotector debe usarse en esa temporada, ya que todo compuesto químico se descompone pasado un tiempo y pierde efi cacia. Si por error se utiliza uno caducado, esto no significa que vaya a producir un problema en la piel, pero sí provocará daños derivados de una protección solar inadecuada”, alertan desde la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: QUÉ ES EL SPF Y CUÁNTO TIEMPO NOS PROTEGE


¿Quemaduras?

4.- Si tengo un problema, se vería enseguida O no. Y, en cualquier caso, no conviene arriesgarse a llegar hasta ese estadio, ¿no crees? El dermatólogo Agustín Buendía aconseja hacer uso de la prevención para poder detectar de manera precoz el cáncer de piel (el melanoma es el más mortífero, pero hay otros muchos tipos). “Es fundamental realizar periódicamente sesiones de autoexploración, y esto incluye las zonas poco visibles y de las que nos solemos olvidar, como el interior de la boca, las orejas o el cuero cabelludo”, puntualiza. Por cierto, tampoco estaría mal realizar una visita al año al dermatólogo en busca de lesiones sospechosas. Y, desde luego, acude si observas alguna sintomatología de este abecé en lunares o manchas: A (simetría),B (ordes irregulares), C (olores distintos en la misma lesión), D (iámetro superior a 6 mm) y E (volución rápida en los últimos cuatro meses).

5. Yo soy morena y no me quemo ¿Y qué crees que son esas marcas del bikini y esa cara con el color de gamba... a la plancha? ¿Estás esperando a que te salgan ampollas? “Que la piel se enrojezca tras una exposición solar intensa o prolongada ya es una quemadura, aunque sea leve”, explica el directorde la Clínica Dermatológica Internacional. Y este no es un hecho baladí, porque muchos cánceres de piel en adultos vienen provocados por tomar el sol de forma excesiva o inapropiada en la infancia y la adolescencia. Recuerda que el numerito que aparece detrás de SPF no es caprichoso, multiplica el tiempo que puedes estar al sol sin quemarte. Así, por ejemplo, si tienes un fototipo de piel claro y te quemas en cinco minutos, cuando uses un fotoprotector con SPF 10, podrás aguantar 50 minutos. Ahora, después de leer esto, pregúntate si el moreno vale la pena. Puede ser bonito o feo, para gustos los colores (de piel), pero es pasajero, y esto no es opinable. Tu salud es más importante.


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